
Aprender a amar, es aprender a sufrir y hacer sufrir.
Pocos entienden el sentido de esa reflexión, pero creo que sin duda va más allá de cualquier visión básica frente al amor. Cuando se aprende amar, no solamente se aprende a tener un lado sensible, un lado cautivador, un lado simpático, sino que también se empieza a sufrir, por actitudes, indiferencias, dudas, corazonadas varias, etc. Se tiende a tener a esa persona en la menté, sentir que el corazón esta en su manos, amar cada paso, cada respiro ,cada gesto, cada mirada; pero es eso mismo lo que te va dañando lentamente ,empiezas a dudar ,te angustia la distancia ,te atormenta el silencio en su presencia, te molesta la inseguridad ,ansias gritar eso que deseas, pero te niegas por temor al rechazo o la indiferencia .Aprendes a hacer sufrir, porque por naturaleza piensas solamente en ti ,y aunque suene extraño ,siempre hay alguien que te desea ,a distancia o mas cerca de lo que tus ojos creen ver ,mientras tu sufres en otra dirección, por lo que a esta altura se ha vuelto tu sueño frustrado...




No hay comentarios:
Publicar un comentario